miércoles, 29 de septiembre de 2010

Francia se dispone a endurecer la ley sobre la inmigración


Después de la reforma de las pensiones, el proyecto de ley sobre inmigración y seguridad es uno de los asuntos más polémicos en Francia. Adoptado el pasado mes de marzo en Consejo de ministros, la Asamblea nacional francesa ha comenzado a examinar el texto que prevé incrementar la lucha contra la delincuencia y la inseguridad de los ciudadanos.

Facilitar las expulsiones
La problemática de la actual legislación sobre los procesos de expulsión de inmigrantes es que el 80% de los casos de clandestinidad registrados por escrito, no son repatriados en la práctica. En su empeño por acabar con esta preocupación, el gobierno prevé con la nueva ley, endurecer la entrada y facilitar la salida de los inmigrantes –incluidos europeos- de Francia. En primer lugar, la retención máxima de extranjeros en situación irregular se incrementará de 32 a 45 días. Otra de las propuestas hace referencia a la ampliación de las “áreas de espera” especiales, en las que se acoge a los ‘sin papeles’, mientras que se tramitan sus derechos, -repatriación o asilo-, y de donde es más fácil expulsarles. El proyecto impulsado por el ministro de Inmigración, Éric Besson, prevé, asimismo, sancionar los “abusos de corta estancia” a través de la expulsión de las personas que multipliquen sus estancias con el “objetivo de permanecer en el territorio”.

Entre las disposiciones que han sido objeto de las críticas y motivo de divergencia entre la derecha y la izquierda, figura la pérdida de la nacionalidad para aquellos delincuentes que agredan y atenten contra la vida de policías y gendarmes o contra cualquier otro miembro de la autoridad pública. Ante la polémica suscitada, Sarkozy ha decidido finalmente que la desnaturalización no afecte, por el momento, a las personas que practican la poligamia en Francia, como había sugerido el ministro del Interior, Brice Hortefeux. Aunque sí se endurecerán las sanciones contra los fraudes a las prestaciones sociales, cometidos por este tipo de familias.

Cuando la ley entre en vigor, los inmigrantes que quieran adquirir la nacionalidad deberán realizar demostrar su “integración” en la sociedad francesa, en materia “cívica, científica, económica, cultural o deportiva” y deberán firmar la “carta de los ciudadanos”, mediante la cual, aceptan “la adhesión a los principios y valores esenciales de la República”.



viernes, 24 de septiembre de 2010

Monet protagoniza una de las grandes muestras del otoño europeo

Carla Sarabia/París-. Monet, “la pura voluptuosidad visual”, “una cumbre de la pintura” o “la luz en su esplendor”, son algunos de los títulos con los que los expertos franceses del mundo del arte han definido la recién inaugurada retrospectiva del pintor francés Claude Monet (1840-1926), que se expone hasta el próximo mes de enero en las Galerías Nacionales del Grand Palais de París. La unanimidad de los elogios contribuye a dar una idea del propósito de excelencia de esta exposición, cuyo objetivo, según los organizadores, es el de “suscitar la sorpresa, la reflexión y el deleite del espectador”.

Entrevistada por LA GACETA, Anne Roquebert, conservadora jefe del parisino Museo de Orsay, destaca “la gran labor” realizada por los cinco comisarios de museos nacionales y del Museo de Orsay de París, que, junto a ella, se han encargado, en un trabajo de años, de reunir en una única exposición doscientos cuadros del considerado fundador del movimiento impresionista a partir de su legendario cuadro Impresión, sol naciente, de 1872.

Las obras reunidas estaban dispersas por todos los rincones del mundo: Dinamarca, Alemania, España, Portugal, Estados Unidos, Rusia o Australia, entre otros. La mayoría de ellas proceden de museos y algunas pertenecen a colecciones particulares. La novedad es que “hacía más de treinta años que no se realizaba una exposición de tal envergadura”.

“Hemos querido reunir las pinturas más significativas de cada periodo de la vida de Claude Monet y, al mismo tiempo, hacer una presentación de los lugares que frecuentaba en Francia y que inspiraron su arte y su manera de pintar la naturaleza”, afirma la experta. Las obras expuestas datan desde los inicios de la carrera de Monet, hacia 1860, hasta la última serie del artista, dedicada a su jardín de Giverny y los nenúfares. Estamos, por tanto, ante un recorrido artístico que refleja a “un artista principal que dominó en su generación”.

Una parte de la exposición está dedicada a la primera etapa de la carrera pictórica de Monet, cuando el pintor aún vivía en Normandía. Como ejemplo de este periodo pueden citarse las marinas o los diversos paisajes campestres de esta zona del país. Roquebert destaca que fueron “unos años muy importantes para el artista”, puesto que en esta región, donde “la meteorología cambia radicalmente a lo largo del día”, el autor comenzó a observar y a fascinarse por “la luz, el mar, el viento, la niebla…

Atmósferas
Elementos que influyeron en su obra el resto de su vida: impresionista, a Monet “sólo le interesaba la luz, la luz en la atmósfera, la luz que atraviesa las cosas y las define y encuadra”.

De hecho, la gran retrospectiva en París expone la obra de Monet como uno “de los pilares del arte moderno gracias al tratamiento de la luz y del color”. A través de su manera de pintar, “Monet nos presenta su visión poética de la vida, y eso es lo que hemos querido mostrar al público”, asegura a este periódico Roquebert, quien recuerda a este respecto la frase de Cézanne, “Monet no es más que un ojo pero, Dios mío, qué ojo”, haciendo referencia a la sensibilidad extraordinaria de la que estaba dotado el artista para dibujar luces, sombras, los efectos de la niebla o las puestas de sol.

Roquebert destaca asimismo las series que el pintor dedicó a la catedral de Rouen –pintada en diferentes horas del día– o a retratar el río Sena helado: “el autor fue capaz de inmortalizar las grandes heladas del invierno de 1879”, de mítica memoria en Francia.

Organizada por temáticas en cuatro grandes salas, la exposición refleja también que “Monet no sólo es un experto en inmortalizar el placer de un paseo familiar entre amapolas. También lo es en otros momentos más trágicos de la vida”, según afirma el crítico de arte francés Cédric Biétry.

Reflejos de este contraste en las materias pintadas son, por un lado, los grupos de cuadros de gran formato de figuras y retratos de la vida moderna, como El desayuno, de 1865 –para el que el autor se inspiró en su esposa Camile– o La terraza de Sainte Adresse, 1867; y por otro lado, un grupo de cuadros minoritarios, de materia directamente dolorosa como Camille Monet en su lecho de muerte, 1879 o “caóticos y agonizantes”, como Acantilado en Dieppe, 1882.





http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/sociedad/monet-protagoniza-las-grandes-muestras-del-otono-europeo

jueves, 23 de septiembre de 2010

Séptimo asalto de la calle francesa contra el presidente Sarkozy



El gobierno francés dice, repite e insiste en que no, pero los sindicatos no se dan por vencidos. En su empeño por contradecir y oponerse a la política de Sarkozy, ayer volvían a paralizar el país y a manifestarse por las calles en la séptima huelga general del año –la quinta contra la reforma de las pensiones-. ¿El objetivo? Superar las movilizaciones precedentes para hacer reaccionar al Ejecutivo. De nuevo, batalla de cifras: unos dos millones de manifestantes por todo el país -300.000 solo en París-, según los organizadores y menos de la mitad según el ministerio del Interior, que fijaba en unas 65.000 el número de personas que desfilaron por la capital.

La huelga general de ayer afectó a la mayoría de los sectores –colegios, medios de comunicación, correos, justicia, sanidad…- y sobre todo a los transportes, que sufrieron importantes perturbaciones. Aunque son las principales víctimas, los ciudadanos se han acostumbrado a las huelgas que ya forman parte de la rutina. Interrogado por La Gaceta, uno de los usuarios del metro de París, Charles-Henri, de 56 años de edad, describía tranquilamente la situación: “cada vez que hay huelga yo ya me organizo. Antes de salir de casa miré los horarios del metro. Vi que había un tren cada veinte minutos, así que llegué a la hora exacta para no perderlo”.

Tras los desfiles, las reacciones no se hicieron esperar. Ya a primera hora de la tarde, portavoces sindicalistas manifestaban su “satisfacción ante el éxito de la protesta”, que “ha tenido más repercusión que las anteriores”, aseguraba Annick Coupé, portavoz de la unión sindical Solidaria.

“Apuesta vencida”, afirmaba en la misma línea François Chérèque, secretario general de la Confederación francesa democrática del trabajo, CFDT. Más modesto, Bernard Thibault, dirigente de la Confederación general del trabajo, consideró que la movilización de ayer “tuvo la misma proporción” que la precedente.

Desde el otro lado y de un color completamente distinto, el Elíseo constató una “caída considerable” del número de huelguistas, lo que significa que los ciudadanos “van apoyando poco a poco la gran reforma de las pensiones”. Una reacción que puede responder al hecho de que dos días antes de la contestación ciudadana, el ministro francés de Trabajo, Éric Woerth, anunció las nuevas enmiendas que componen el texto sobre las pensiones. Medidas, que benefician a las mujeres –igualdad en los salarios-, a los discapacitados y a los parados más mayores. Aunque eso sí, el ministro volvió a insistir en que el retraso de la edad legal de jubilación a los 62 años no es negociable. La reforma de las pensiones impulsada por Sarkozy ya ha sido adoptada por la Asamblea nacional. El Senado comenzará a examinarla a partir del próximo 5 de octubre.

Después de la protesta de ayer, los sindicatos han previsto no descansar y hoy se reúnen para perfilar su “plan de acción”. Jean-Claude Mailly, responsable de Fuerza Obrera apela nuevas protestas si el gobierno no responde a sus reivindicaciones.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Entrevista. “Francia es el principal objetivo del terrorismo islamista”

 

Mohamed Douhane, comandante de la Policía de París, confirma que el país está en alerta máxima ante un posible atentado

“Las amenazas de un atentado en Francia nunca han sido tan importantes”. Esta era la advertencia que hacía el responsable de la Dirección central de información interior, DCRI –Servicio de informaciones del ministerio del Interior-, Bernard Squarcini, quien asegura que “hoy estamos en la misma situación que en el año 1995”, un año marcado por una ola de atentados en Francia. En esa época, “las amenazas procedían únicamente de Alger. Ahora, se han extendido considerablemente”, afirma.

Desde 2005, en Francia la alerta de atentados terroristas se sitúa en el nivel rojo, el tercero de los cuatro niveles de peligrosidad que determina el plan Vigipirate, -dispositivo de seguridad francés contra las amenazas terroristas-. Pero durante los últimos días, ante una “amenaza real más importante que nunca”, según ha asegurado el ministro francés del Interior, Brice Hortefeux, París y las principales ciudades de este país han reforzado la seguridad, sobre todo en las zonas de mayor riesgo.

Entrevistado por LA GACETA, Mohamed Douhane, comandante de la Policía de París explica que el “ambiente de tensión y de voluntad evidente de venganza, por parte de grupos islamistas” provoca que quieran “tomar represalias contra Francia”. “Nuestro país”, explica Douhane, “debido a su historia, a su compromiso en Afganistán, a sus posiciones en materia de política extranjera y a sus debates sociales como la ley sobre el velo integral, representa un interés particular para ciertos movimientos islamistas radicales, que acusan, erróneamente, a Francia de dirigir una política hostil a los intereses del islam y del mundo musulmán”.

Objetivo: los transportes
Además de “los posibles atentados contra empresas francesas en el extranjero o contra las representaciones diplomáticas en el Magreb”, Douhane detalla, que dentro del territorio nacional, “el riesgo se incrementa” en las llamadas “zonas sensibles”, que son, principalmente, “los transportes, las estaciones de tren, los aeropuertos, el metro…” Pero también corren peligro “los lugares de culto como las iglesias, las sinagogas o incluso la Mezquita de París”, puesto que “los radicales acusan a la comunidad musulmana en este país de servir a los intereses del Estado francés”.

Las autoridades francesas no excluyen “el ataque de una mujer camicace, que podría hacerse explotar en pleno centro de la capital francesa”. Además, “los terroristas pueden actuar a través de un coche bomba o de un secuestro”. Las probabilidades de un ataque en los transportes son más elevadas dado que “además de haber una gran concentración de la población, en los lugares cerrados, los daños causados son mayores, es donde se genera un mayor pánico y donde se puede matar a más gente”, asegura el policía.

“Los terroristas pueden ser personas residentes en este país” –según Interior, de los seis millones de musulmanes que viven en Francia, unos 300 individuos y unos treinta lugares de culto suponen una amenaza para la sociedad francesa-, o gente que se desplace al objetivo a atacar”, añade Mohamed Douhane, que considera que “la lucha contra el terrorismo es como una partida de ajedrez”. “Cuando hay un secuestro –por ejemplo como pasó con Michel Germaneau-, después hay una operación en la zona contra AlQaeda, y entonces aumenta el riesgo de atentados”. 

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Sarkozy responde a Reding

“Si tanto le importan los gitanos a Reding, que los acoja en Luxemburgo”


Las críticas de la comisaria europea de Justicia, Viviane Reding, comparando las deportaciones de gitanos con las de la Alemania nazi han sentado fatal en el Gobierno francés. En una reunión con un grupo de senadores de su partido, el presidente Nicolas Sarkozy declaró que antes de criticar a Francia debería acoger a los gitanos rumanos en su país, Luxemburgo. El jefe de Estado cosidera "escandalosas" las críticas de Bruselas a "un país como Francia" y ha anunciado que mañana se defenderá en el Consejo de ministros ante sus homólogos europeos.

El comisario francés de Mercado interior, Michel Barnier, ha querido apaciguar tensiones: “Espero que todo el mundo se calme. Vamos a evitar polémicas inútiles y las amalgamas históricas sin sentido”. Aunque lejos de calmarse, los malos rollos entre Bruselas y París se acentúan. Pero Sarkozy no ha sido el único, varios políticos franceses han querido responder igualmente a la comisaria europea.

También haciendo referencia a los orígenes de Reding, la portavoz de la Unión por un Movimiento Popular, UMP, Chantal Brunel ha asegurado que “Francia no tiene por qué recibir una lección moral de una comisaria, que representa un pequeño país de 350.000 habitantes”. El secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Pierre Lellouche, ha afirmado que “nadie puede hablarle así a un gran Estado como Francia, madre de los derechos del Hombre y uno de los países fundadores de la Unión Europea”.

“Se está equivocando”, afirmó, en la misma línea, el ministro de Inmigración, Éric Besson, quien se ha mostrado completamente “alucinado”, ante las palabras de Reding.

Marine Le Pen ha aprovechado la ocasión para recordar que la UE es “totalitaria” y considera que “es muy grave” que la comisaria europea “trate a los franceses de nazis”.

El titular francés de Inmigración, Éric Besson, ha vuelto a insistir en que “Francia respeta completamente la legislación europea” y opina que las críticas de Reding están “totalmente fuera de lugar”.

Besson ha recordado que el objetivo de las reconducciones a la frontera y del desmantelamiento de campamentos ilegales, no es otro que el de “restaurar la igualdad de todos ante la ley” y el de “respetar la propiedad”. Además, según asegura el Gobierno, “Francia es el único país que se ha atrevido a resolver este problema que nos afecta a todos desde la caída del muro de Berlín".

martes, 14 de septiembre de 2010

Un aviso de bomba obliga a evacuar la Torre Eiffel

Por primera vez en la historia, la Torre Eiffel, los alrededores de Champ de Mars, además de la estación de metro Saint-Michel-Notre-Dame de París, fueron evacuados ayer por la noche debido a un aviso bomba.

“La gente cree que la amenaza está relacionada con la adopción de la ley anti burka”. Jordi Mas, directivo de la sociedad Argos, es una de las personas que estaba en el primer piso de la Torre Eiffel en el momento de la alerta. Mas relata a LA GACETA que se encontraba en el retaurant Jules Verne, “en plena presentación oficial a Francia de sus nuevos productos sobre logística y transporte”. “Éramos unos 350 empresarios españoles y franceses, -muchos directivos de empresas del CAC40”, explica y añade: “Habíamos empezado la conferencia a las ocho y veinticinco minutos después, los cuerpos de seguridad vinieron a desalojarnos”, asegura. “Estábamos muy agobiados porque desde el primer piso tardamos cuarenta minutos en bajar a la calle”. “Pensábamos que no salíamos”, añade Mas, angustiado. “Antes de la conferencia, curiosamente, habíamos comentado que iba a ser un bombazo”, asegura el empresario.

Según comunicó a los medios la Prefectura de policía de Paris, “la sociedad que gestiona la Torre Eiffel recibió una llamada anónima sobre las ocho y cuarto de la tarde”. ”Miembros de diversas brigadas especializadas y otras con perros se trasladaron al lugar de los hechos para inspeccionar planta por planta, la Torre Eiffel y trqtqr de localizar algún paquete sospechoso”. Según las mismas fuentes la llamada anónima se habría realizado desde una cabina telefónica en el 12ème arrondisement de la capital francesa

Poco antes de las nueve de la noche, unos 150 efectivos de las fuerzas policiales procedían a la evacuación, “que transcurrió con bastante calma”, de unas 25.000 personas, entre las que había “muchísimos turistas”, según Jordi Mas. 2.000 de estas personas se encontraban dentro de la Torre Eiffel. “El desalojo se efectuó en una hora”, asegura esta fuente.

“Se desplegó un importante dispositivo policial y se puso en marcha un perímetro de seguridad para impedir, mediante bandas rojas, el acceso a las inmediaciones de la Torre Eiffel”.

La policía desalojó a los turistas “que se agolpaban para saber lo que ocurría”. Jordi Mas relata a este periódico que “cuando salimos a la calle, la mayoría de personas que había eran turistas que querían enterarse de lo que ocurría”. “Era muy impresionante porque el ejército rodeaba la Torre Eiffel”, asegura. Interrogado sobre los comentarios de la gente, Mas describe que “varias personas comentaban que el aviso de bomba podría estar relacionado con la adopción de la prohibición del burka por el Parlamento francés”.

El Senado francés adoptó anoche la prohibición total del uso del velo integral en cualquier espacio público incluida la calle. Al igual que ocurrió en Bruselas, esta medida había despertado, durante las últimas semanas, las amenazas por parte de dirigentes de grupos islamistas radicales contra Francia y por este motivo, el gobierno permanece atento ante cualquier alerta.

Además, coincidiendo con el aniversario del 11-S, el gobierno francés había alertado dos días antes, de que Francia “corría un importante riesgo de atentado”.

El Parlamento francés prohíbe definitivamente el velo integral


“Vivir en la República con el rostro descubierto es una cuestión de dignidad y de igualdad”. La ministra francesa de Justicia y promotora del texto, Michèle Alliot-Marie quiso dejar constancia, una vez más, de que la prohibición del uno burka en cualquier espacio público, incluida la calle, tiene el objetivo de defender los derechos fundamentales de la mujer. El proyecto de ley sobre el velo integral, que fue adoptado hace dos meses por la Asamblea nacional y ayer por el Senado, ha obtenido, por tanto, la aprobación definitiva del Parlamento francés.

“Vivir en comunidad supone la aceptación del otro. No se trata de una cuestión de seguridad o de religión, sino del respeto de nuestros principios republicanos”, aseguró la ministra y reafirmó que la iniciativa de su gobierno “se basa en un fundamento constitucional, el orden público social”.

A partir de ahora, todo hombre que obligue a una mujer a disimular su rostro se expondrá a una multa de hasta 30.000 euros y a una pena de un año de cárcel.

De Villepin se impone y alcanza a Sarkozy en los sondeos

Sarkozy prometió colgarle de un « gancho de carnicero ». Pero, no solo no lo hizo, sino que además, Dominique de Villepin adelanta a François Fillon y alcanza al presidente francés en los sondeos de popularidad. Cada uno con el 15% de las opiniones favorables de los ciudadanos franceses, Los dos eternos rivales del affaire Clearstream son los candidatos favoritos para presidir el país en 2012, fecha en la que se celebran las próximas elecciones presidenciales. Según esta encuesta realizada por el Consejo Superior Audiovisual, el primer ministro, François Fillon es el tercer favorito de la derecha francesa, seguido por el alcalde de Burdeos, Alain Juppé y por el presidente en la Asamblea Nacional del partido político mayoritario, la Unión por un Movimiento Popular, UMP, Jean-François Copé.

Aunque el antiguo Primer ministro de Jacques Chirac todavía no ha confirmado su participación en la carrera al Elíseo, su sorprendente popularidad en aumento, que le permite renacer mediáticamente, podría hacer florecer sus ambiciones. Cierto es que gran parte del éxito en los sondeos procede de la izquierda puesto que es el 20% de los simpatizantes de esta acera política el que apunta a De Villepin como favorito representante de derechas. Tan solo un 5% de los votantes de la UMP le otorga su confianza, porque el 45% de ellos continúa apoyando a su líder, Nicolas Sarkozy.

El pasado mes de junio, De Villepin creó su propio partido político, República Solidaria, que cuenta ya con más de 20.000 afiliados. Desde entonces, el ex Primer ministro no ha dejado de mostrar su oposición a las políticas impulsadas por el gobierno, como a la de seguridad o a la polémica reforma de las pensiones. Además, De Villepin tiene la intención de crear en la Asamblea nacional, junto a los diputados parlamentarios que le apoyan, un grupo independiente de la mayoría presidencial, la UMP. Una decisión que despejaría aún más su horizonte de candidato.

En cuanto a la izquierda, según este mismo sondeo, el candidato favorito para hacer frente a la derecha en las urnas, si hoy se celebraran elecciones, continúa siendo el director general del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn. La jubilación a los 60 años, defendida por la actual secretaria general del Partido Socialista, Martine Aubry no ha dejado indiferentes a sus votantes que le otorgan el segundo puesto de favorita a la izquierda.

A pesar de que últimamente Francia se inunda de sondeos e hipótesis sobre los futuros candidatos, no hay que olvidar que todavía quedan veinte meses para la fecha.



jueves, 9 de septiembre de 2010

Entrevista. "Si Carla Bruni fuera iraní,el régimen de Ahmadineyad la habría condenado a muerte"

Afchine Alavi, representante de la oposición iraní en el exilio

El Gobierno iraní de Mahmud Ahmadineyad ha cedido a la presión internacional y ha anunciado la revisión de la condena a muerte impuesta a Sakineh Ashtiani por adulterio. Sin embargo, la lapidación es una práctica común en el país, según denuncia la oposición iraní en el exilio.

“La lapidación es una violación de los derechos humanos que no tiene nada que ver con el islam”. Maryam Radjavi, presidenta del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI) –con sede en París– y líder de la oposición, condenaba con estas palabras el destino que sufren muchas mujeres “indefensas” en Irán que, al igual que Sakineh Mohammadi Ashtiani, “sufren la represión y los crueles castigos de un régimen integrista”.

“La lapidación, las amputaciones o la violación de los prisioneros son el pan de cada día en el régimen de los mulás y se trata de métodos inhumanos de un poder que quiere mantenerse generando el terror”. “Cometen actos para aterrorizar a los iraníes y también asesinan en Palestina, en Irak y en Líbano. Enfrente del terror, la resistencia del pueblo se desarrolla y se subleva”, comentó durante el discurso que pronunció sobre el islam y la democracia. “La lucha del pueblo iraní continuará hasta el fin del régimen”, aseguró.

En la misma línea, el iraní Afchine Alavi, miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores del CNRI, declaró a LA GACETA que el de Irán es “un régimen integrista y diabólico, como dice Maryam Radjavi, que no duda en masacrar a hombres y mujeres indefensos”, e insistió: “Un comportamiento cruel y represor lejano a nuestra religión”. Además, Alavi remarcó que “la dictadura religiosa es la peor de todas y por ello la combatimos”.

Precisamente, en defensa de los derechos humanos, Carla Bruni mostró públicamente su apoyo a Sakineh Mohammadi-Ashtiani a través de una petición internacional iniciada por Bernard-Henri Lévy y que también ha firmado el ex presidente francés, Jacques Chirac y el ministro francés de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner –quien estaba dispuesto a desplazarse a Teherán-.

Ante las violentas reacciones del diario de Teherán, Kayhan, -medio que controla el gobierno de Irán- contra Carla Bruni, Afchine Alavi apuntó: “Desde el Consejo Nacional de la Resistencia Iraní condenamos firmemente los insultos perpetrados contra la primera dama de Francia”.

“Régimen olvidado y debilitado”

“Esta arrogancia es propia de un régimen que no solo falta al respeto a la esposa del presidente francés, si no, que es capaz de condenar a muerte por lapidación o por ahorcamiento en un país en el que se tortura, se asesina, se viola, se secuestra…”, aseguró.

“Un país donde se comenten los peores horrores contra la humanidad y donde, por supuesto, si Bruni fuera iraní, la habrían condenado a muerte por apoyar y defender a una mujer acusada de adulterio”, añadió Alavi.

Además, el miembro del CNRI comentó a este periódico que “no hay que olvidar que el poder de los mollahs se comporta así con la primera dama de Francia porque está aislado y debilitado, tanto en el interior como en el ámbito internacional”. “Quieren que olvidemos las barbaries que se cometen en las prisiones contra los ciudadanos que se oponen al poder”, sentenció Alavi.

Interrogado sobre la represión y la falta de libertad que sufren los medios de comunicación, Alavi considera que “para sobrevivir, esta dictadura necesita reprimir cualquier forma de libertad de pensamiento, de expresión de prensa”.

Finalmente, Afchine Alavi, apeló a todos los países a “acabar con este régimen terrorista”. “La única solución para poner fin a este comportamiento es la de acabar con el régimen opresor de Irán” y concluyó: “El mundo debe movilizarse para apoyar a la resistencia iraní”.

Junto a ellos, más de 1.000 personas, entre los que figuraban representantes de todos los países de Oriente Medio, parlamentarios, defensores de los derechos humanos del mundo árabe o políticos franceses, entre otros, se reunieron en París la semana pasada para denunciar, de nuevo, los más de “30 años de sangre y tragedia que sufre el pueblo iraní” y “el genocidio y la masacre de 30.000 prisioneros políticos”, según afirmó Radjavi, quien insistió en que “el régimen iraní abusa del islam para mantenerse en el poder y comete los crímenes en nombre de la religión”.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Sarkozy se mantiene firme frente a la contestación ciudadana



Nicolas Sarkozy se mantiene firme pese a las dificultades. Entre la crisis que no acaba, los escándalos que implican a ciertos miembros de su gobierno, las críticas internacionales por su política de repatriación de gitanos rumanos y búlgaros y las huelgas, la vuelta al cole está siendo intensa en Francia.

Desde el Elíseo, el tema de las reivindicaciones sociales se lo toman con humor: “Si no hubiera una gran manifestación ante una reforma tan importante como la de las pensiones, no sé cuando la van a hacer”, ironizaba uno de los consejeros del presidente. La de ayer, fue la sexta huelga general de este año –la tercera contra la reforma de las pensiones– y afectó a casi todos los sectores: transportes, correos, justicia, medios de comunicación, colegios, comercios…

Bajo el lema “pensiones solidarias, empleos, salarios, una apuesta social”, miles de ciudadanos franceses se manifestaron por las calles de toda Francia contra la política de Nicolas Sarkozy. Los ocho sindicatos organizadores mostraron su satisfacción por la repercusión de la movilización: “Somos muchos más que el pasado 24 de junio. Era el objetivo, y el gobierno no podrá hacer como si no hubiera pasado nada”, afirmó el secretario general del sindicato galo CGT, Bernard Thibaut. Para François Chérèque, dirigente del CFDT, otro de los sindicatos organizadores, “ha sido la movilización más intensa de los últimos años”. Aunque se habían propuesto congregar a dos millones de personas por todo el territorio francés, la cifra final se quedo en algo más de la mitad, según los datos publicados por el ministerio del Interior. Sólo en París, la cifra aproximativa del número de manifestantes fue de 80.000 personas.

Cierto es que el Gobierno francés se lo esperaba puesto que antes de que las pancartas invadieran el país, desde el Elíseo intentaron prevenir y sobre todo, atenuar la tensión que invade el ambiente. El primer ministro, François Fillon lo había advertido: “Será una movilización importante”.

“Ahora le toca al gobierno decir las concesiones que se van a hacer”, declaró el secretario general de la Unión de sindicatos autónomos, Alain Olive. “Es necesario que el gobierno hable rápido” o “el gobierno debe cambiar de lógica porque si no, no nos quedará otra solución que la de continuar”, fueron otros de los mensajes de ultimátum al Ejecutivo que se lanzaron ayer.

La firmeza es la palabra que mejor define a estos sindicatos, quienes no tienen la intención de ceder. Si el gobierno no responde a sus reivindicaciones, ha quedado claro que “habrá otras movilizaciones” a las que ya han puesto posibles fechas.

El que también se mantiene inflexible en algunos aspectos es Sarkozy, que ya advirtió de que “no cederá” ante algunas de las disposiciones clave de la reforma de las pensiones, como el retraso de la edad legal de jubilación a los 62 años. Otras de las medidas “son negociables”, aseguró el presidente, que tampoco cambiará el rumbo en su política de inmigración.

“La corriente eléctrica es más elevada que en ocasiones anteriores. La manifestación tendrá sentido. Será un mensaje que habrá que escuchar”, aseguró el presidente del Senado, Gérard Larcher.

martes, 7 de septiembre de 2010